viernes, 9 de octubre de 2009

La historia de un niño sin madre

Recuerdo que los alumnos estaban en el recreo cuando se me acercó un niño y me puse a jugar con él. Le di una calculadora y le dije que me hiciera una multiplicación. Mientras éste hacía la operación otro niño, sin calculadora, me contestó la respuesta. Ese era Juan, un infante de apenas ocho años de edad, sin el amor de una madre, pues ésta lo abandonó cuando apenas tenía tres años de edad. Es por eso que él siempre le pedía a su padre que le "consiga" una nueva mamá.

Mientras Juan no tenía madrastra él no tenía problemas para estudiar. El padre siempre pagaba puntualmente las mensualidades. Ahora que el niño tiene una "nueva mamá", el padre ya no tiene plata para que siga estudiando, pero si tiene para el hijo de su nueva pareja. Incluso ahora éste quiere meterlo a un internado porque el niño se está portando muy malcriado.

Cuando le pregunté a Juan que por qué se portaba mal, me dijo que a su "nueva mamá" no le gustaba nada de lo que él hacía, que cuando lavaba su ropa ella le gritaba porque no lo hacía bien. Incluso me contó que a veces ella era buena, que el día de su cumpleaños le dejó permiso desde las ocho de la noche hasta la media noche para que jugara con sus amigos. En otra oportunidad lo encontré como a las cuatro de la tarde en el parque, y le dije que hacía solo y me constestó que no había nadie en su casa y que ni siquiera había almorzado.

A pesar que he hablado con la "nueva mamá" y con su padre y le di media beca para que el niño siga estudiando, simplemente hace una semana ya no lo mandan al colegio. Me daría pena que un niño que tiene capacidades matemáticas simplemente deje de estudiar. Pero a veces me preguntó qué puedo pedir a un padre que nunca tuvo amor, que fue producto de una violación y que vivió también en total abandonado durante su niñez.

Es por eso que te pido a ti, sí a ti a que hagamos algo por este niño, darle amor. Ayudarlo a que termine de estudiar. Y seguir hablando con el padre para concientizarlo en la impotancia de conversar con su hijo y darle todo el amor necesario. Hacerle entender al padre que hoy ese niño necesita de él, y cuando él este viejo y apenas pueda moverse ese hijo va a ser su apoyo incondicional.

Quién es Aurelia.


Para mi todavía es difícil abrir plenamente mi corazón y hoy estoy dispuesta a hacerlo, diciéndoles quien es Aurelia Gavidia Cabrera. De hecho escribirles y contarles un poco de mi vida es un estiramiento total.
Aurelia, más conocida en su entorno cercano como Yeya, era una niñita que creció en un zona urbano marginal con muchas falencias, que les puedo decir, desde el cerro miraba mi casa y sentía que era la más fea de los vecinos porque mi techo era de cartón y de madera. Incluso recuerdo que cuando me eligieron para ser dama en el reinado de primavera del colegio, a los 10 años. Las mamás de mis amigas decían cómo me habían elegido a mí, si mi familia era pobre y cosas por el estilo, que ahora recordando todavía me causan dolor. Es por eso que desde niña siempre renegué de mi condición, maldecía el hecho de haber sido pobre. Muchas veces subía a mi cerro y me ponía a llorar, por distintos motivos. Creo que el odio que tenía a la pobreza, fue el impulso que tuve para romper la barrera de la pobreza y que mi vida diera un giro de 360 grados. Aurelia, fue creciendo y anhelando muchas cosas. Cuando terminé la secundaría quería estudiar periodismo. Pero mi papá no tenía dinero para darme una carrera. Así que me puso a estudiar secretariado, pero sólo el hecho de pensar que alguien me iba a mandar no lo resistía. Estuve estudiando cerca de un año y comencé a buscar dónde podía estudiar periodismo, así que le dije a mi papá, y gracias a Dios que en ese momento tenía varios clientes, el era tapicero, para estudiar la carrera y me metí a la preparatoria y la agarré. Los dos primeros años obtuve los primeros puestos, así que tenía beca y media beca. Pero la cosa se complicó cuando empecé a hacer mis prácticas en distintos medios de comunicación escrita. Ya no tenía tanto tiempo para dedicarme al estudio. Tuve que dejar de hacer prácticas y trabajar de secretaria, de vendedora de lo que sea para seguir estudiando, los tres últimos años fueron una odisea. Cada finalización de ciclo era una incertidumbre de no terminar de estudiar. Incluso en mi Locura que me iba a quedar sin estudiar un ciclo, fui a El Comercio, a su página de Ayuda Social, a solicitar apoyo para que me dieran una beca y así terminar mi carrera, pero me dijeron que ellos no daban ese tipo de ayuda. Ese pedido y negación rotunda, fue muy doloroso para mí. Pero a pesar de todo terminé de estudiar mi carrera. Luego de eso empecé a trabajar en algunos medios de comunicación escrita, pero tuve que elegir entre trabajar en un medio de comunicación escrita de "renombre" o en una empresa como relacionista pública, elegí la segunda me pagaban mejor. Luego de eso se presentó la oportunidad de trabajar en un talk show, y con mi entrega total en el trabajo, dejándo de lado a la propia Aurelia, llegué a ser Jefa de Investigación. Por el mismo trabajo me estaba volviendo una mujer amargada. Los chicos que estaban a mi cargo tenían miedo contestarme el nextel, tuve que separarme de mi pareja para darme cuenta que mi vida se estaba llendo al carajo. Había adquirido solvencia económica, me compré algunos inmuebles, que ahora me permiten tener una acomodada solvencia económica. Incluso me compré un terreno en Ventanilla para hacer un colegio y dar una educación diferente. Además esto en algún momento me permitiría independizarme laboralmente.
Bueno Ahora que soy mamá y que requiero estar más tiempo con mi hijo, es mejor tener un trabajo independiente. Tengo un montón de proyectos para mis 120 niños. Pero a veces siento que sola no puedo. Es por eso que acudo a todos ustedes para que con un granito de apoyo hagamos algo por nuestro niños. No se imaginan toda la luz que irradían, muchas veces yo llegó preocupada al colegio, con mis cosas, y un beso de ellos me alumbra el día. (Carta enviada a mi Lima 64 -Programa de Liderezgo LIFESYMPHONY).

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un niño puro amor

Pedrito es un niño de 10 años, hijo de padres separados. Como muchos niños del Perú, la madre ha tenido como tres compromisos e hijos en cada uno de ellos. Pedro siempre fue un niño sobresaliente, a pesar que muchas veces iba al colegio sin tomar desayuno. A mitad del año pasado la madre simplemente lo retiró del colegio por no tener plata para que siga estudiando.
El mes pasado me encontré con Pedro, estaba cargando a uno de sus hermanitos. Le pregunté dónde estaba estudiando y simplemente me dijo que ya no estudiaba, me dio mucha pena, un futuro brillante desperdiciado. Le dije que le iba a dar una beca y lo cité para que venga con su madre. Ella nunca llegó. Sólo vino Pedro y me dijo que quería estudiar, inmediatamente le hice entrar a clases y como siempre empezó a descollar, a pesar que había dejado de estudiar un año.
A los días se apareció la tía de Pedro, hermana de su papá, a decir que por qué la mamá de su sobrino lo había puesto en un colegio particular que su hermano no podía pagar. Que ellos estaban separados porque ella le sacaba mucha plata a su hermano. Le dijimos que estaba becado e igual seguía haciendo problemas.
A pesar de todos estos problemas Pedro es un niño aplicado. Nunca voy a olvidar la carita de Pedro cuando me contó que fue a pedirle un sol a su papá para comprar papelógrafos para sus exposiciones, el padre simplemente le dijo que no tenía dinero y que no le molestara, a mi se me desgarraba el corazón al verlo llorar, no sé cómo estos seres humanos, por no decir otra cosa, traen al mundo niños sólo para hacerlos sufrir.
Es por eso que he creado este blog porque quiero que tu, seas una especie de padrinos para estos niños. Que derrepente una vez al mes lo saques a pasear y le des todo el amor que ellos necesitan, y le enseñes otra realidad. Que sepan que hay gente buena que los quiere. Que cuando ellos lleguen a ser padres sean buenos y que no se repita el maldito circulo de la pobreza.
Me encantaría poder becar a todos mis alumnos pero no lo puedo hacer tengo gastos que cubrir es por eso que si puedes pagarles los estudios a uno de ellos. Ser su padrino en toda la edad escolar estarías cambiando la vida de un niño no sabes la satisfacción personal que conllevaría ello.

Los niños pobres de Ventanilla, Callao. Perú

Cuando conocí Ventanilla, no pensé que existiera tanta pobreza en el país. Hasta ese momento creía que sólo existía la pobreza material, no sabía que también había la espiritual. Por diez años conocí de cerca la vida de la gente de Ventanilla, ya que trabajaba en un conocido talk show internacional, y me decía constantemente "esta gente necesita tener una educación diferente que le permita salir de la pobreza". Pues para mi la educación, los valores y la unidad familiar son factores determinantes que te permiten salir adelante, pues yo misma lo viví. Fue por eso que hace cuatro años inauguré un colegio -El Instituto Educativo Particular San José de Vigny- en Ventanilla.
Recuerdo que un día decidí premiar a los mejor alumnos y los llevé a un conocido restaurante de comida rápida del distrito de San Miguel. Grande fue mi sorpresa al darme cuenta que muchos de estos niños no conocían otra distrito más que el de Ventanilla. Se quedaban maravillados viendo las pistas y veredas de las avenidas. Quedé más asombrada cuando les pregunté que querían ser de grandes y ellos me decían: " pescador como mi padre, chofer de "combi" como tío, vendedora de mercado como mi madre...", primero no sabían distinguir entre oficio y profesión y segundo que no tenían aspiraciones. No es un delito querer ser cobrador de "combí" o pescador, pero porque no aspirar a algo más si mi padre es chofer de una combí porque yo no puedo tener mi flota de autos.
Recién hace un año tomé la batuta del IEP, renuncié a mi trabajo como periodista, y me di cuenta que hay muchas cosas que hacer por nuestros niños del Perú, nuestro futuro. En los 120 niños con los que cuenta el I.E.P San José de Vigny he descubierto que hay niños que tienen habilidades increíbles, que podrían llegar a ser ingenieros, matemáticos, y porque no hasta presidente de la República, pero lamentablemente algunos de ellos no pueden seguir estudiando primero por cuestiones económicas y segundo por el desgano de los padres en apoyarlos.
Incluso los mismos padres necesitan orientación constante, cómo tratar a sus hijos, cómo darles amor, cómo ayudarlos a soñar a tener aspiraciones, que conozcan otros distritos. Es por eso que te pido que "adoptes un niño" y le cambies la vida. Le puedes ayudar pagándole la mensualidad del colegio, que puede ser en cualquier colegio de Ventanilla, no necesariamente en el mío. Puedes ayudarlo también sacándolo una o dos veces al mes para que conozcan otra realidad, o también podemos hacer charlas con los padres de familia para que sepan como tratar a sus hijos.