Cuando conocí Ventanilla, no pensé que existiera tanta pobreza en el país. Hasta ese momento creía que sólo existía la pobreza material, no sabía que también había la espiritual. Por diez años conocí de cerca la vida de la gente de Ventanilla, ya que trabajaba en un conocido talk show internacional, y me decía constantemente "esta gente necesita tener una educación diferente que le permita salir de la pobreza". Pues para mi la educación, los valores y la unidad familiar son factores determinantes que te permiten salir adelante, pues yo misma lo viví. Fue por eso que hace cuatro años inauguré un colegio -El Instituto Educativo Particular San José de Vigny- en Ventanilla.
Recuerdo que un día decidí premiar a los mejor alumnos y los llevé a un conocido restaurante de comida rápida del distrito de San Miguel. Grande fue mi sorpresa al darme cuenta que muchos de estos niños no conocían otra distrito más que el de Ventanilla. Se quedaban maravillados viendo las pistas y veredas de las avenidas. Quedé más asombrada cuando les pregunté que querían ser de grandes y ellos me decían: " pescador como mi padre, chofer de "combi" como tío, vendedora de mercado como mi madre...", primero no sabían distinguir entre oficio y profesión y segundo que no tenían aspiraciones. No es un delito querer ser cobrador de "combí" o pescador, pero porque no aspirar a algo más si mi padre es chofer de una combí porque yo no puedo tener mi flota de autos.
Recién hace un año tomé la batuta del IEP, renuncié a mi trabajo como periodista, y me di cuenta que hay muchas cosas que hacer por nuestros niños del Perú, nuestro futuro. En los 120 niños con los que cuenta el I.E.P San José de Vigny he descubierto que hay niños que tienen habilidades increíbles, que podrían llegar a ser ingenieros, matemáticos, y porque no hasta presidente de la República, pero lamentablemente algunos de ellos no pueden seguir estudiando primero por cuestiones económicas y segundo por el desgano de los padres en apoyarlos.
Incluso los mismos padres necesitan orientación constante, cómo tratar a sus hijos, cómo darles amor, cómo ayudarlos a soñar a tener aspiraciones, que conozcan otros distritos. Es por eso que te pido que "adoptes un niño" y le cambies la vida. Le puedes ayudar pagándole la mensualidad del colegio, que puede ser en cualquier colegio de Ventanilla, no necesariamente en el mío. Puedes ayudarlo también sacándolo una o dos veces al mes para que conozcan otra realidad, o también podemos hacer charlas con los padres de familia para que sepan como tratar a sus hijos.

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